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Tema "ITU"

Infecciones del tracto urinario (ITU)

La infección urinaria es la enfermedad más frecuente del tracto urinario y la segunda infección más frecuente después de la infección de las vías respiratorias. Bacteriológicamente se define por la presencia de gérmenes en el aparato urinario, generalmente puesto en evidencia por su presencia en la orina.

 Manifestaciones clínicas

  Clínicamente puede adoptar diferentes formas.

*     La cistitis aguda es la forma más frecuente y de menor repercusión sistémica. Se caracteriza por un cuadro de gran irritación vesical con frecuencia miccional aumentada, sensación de micción incompleta, escozor miccional y en ocasiones emisión de sangre mezclada con la orina. Este cuadro es especialmente frecuente en la mujer y frecuentemente se repite una o más veces por año. En estas situaciones hablamos de persistencia de la infección o recidiva de la misma. Las infecciones urinarias recidivantes llegan a constituir un importante problema que se debe tratar de forma individualizada.

*      Otras formas clínicas menos frecuentes, pero de mayor repercusión sobre el organismo, son la pielonefritis aguda, prostatovesiculitis aguda y crónica, epididimo-orquitis, etc...En este grupo de enfermedades, también debe incluir las enfermedades de transmisión sexual (ETS) como la uretritis gonocócica, uretritis por clamidias o ureaplasmas, etc...


Las recidivas se caracterizan por la reaparición de la infección con el mismo germen, con un intervalo menor de 14 días de concluido el tratamiento en la mujer y más largo en el hombre.   Suelen coincidir con alteraciones funcionales o estructurales urinarias; congénitas o adquiridas, litiasis infecciosa o presencia de cuerpos extraños. 

En quiénes es más frecuente

La incidencia de las ITU varía en función del sexo y edad del individuo. En los lactantes, la incidencia es similar para ambos sexos. En el varón, la fimosis es el trastorno desencadenante más importante para esta edad.

En el adulto, la prevalencia de la infección urinaria es muy superior en la mujer. Un 20% de la población femenina padece al menos una infección en su vida. El 3-5% padece infecciones de repetición: el riesgo de padecer otra en 18 meses es del 28%, y si esto sucede el riesgo de una tercera es del 80% en el siguiente año.
Con el incremento de la edad, el riesgo de padecer infecciones urinarias aumenta para ambos sexos, pero especialmente para la mujer. Entre los 60 y 70 años, la prevalencia en mujeres es del 20% y cuando superan los 80 años del 30%.

Factores de riesgo 

Se pueden considerar factores predisponentes para la aparición de infecciones urinarias; factores demográficos (pobreza, ambiente nosocomial, embarazo), urológicos (sondas, anomalías, cálculos, obstrucción), médicos (ITU antes de los 12 años, diabetes, inmunosupresión), de comportamiento (anticonceptivos tipo barrera aumentan cuatro veces el índice de infección, la circuncisión en los niños entre 1-14 años disminuye dos veces y media el riesgo, la actividad sexual aumenta el riesgo 40 veces en la mujer sexualmente activa.
En el embarazo, se produce una dilatación ureteral y piélica que es relativamente precoz, 10 semanas, y progresa hasta el final del embarazo. Es más frecuente en el lado derecho y más intensa en primigestas o en embarazos sucesivos con escaso intervalo. Se produce también un aumento de la capacidad vesical y riesgo de residuo.

Cómo se trata

El tratamiento de la infección urinaria es siempre antibiótico con diferente agente en función del urocultivo y antibiograma. La duración del tratamiento es variable en función de la edad y presencia o no de complicaciones.
El tratamiento de la infección urinaria no complicada en la mujer se puede plantear de diferentes formas. En la actualidad se considera que los regímenes monodosis, es decir una sola toma de antibiótico.

El tratamiento de corta duración, regímenes de 3 días, es el de elección en la cistitis no complicada.

En mujeres con infección recurrente y no complicada, 2 o más infecciones en seis meses o tres o más en doce meses, el tratamiento incluye: profilaxis a bajas dosis durante varios meses, profilaxis postcoital o tratamiento esporádico.
El riesgo de reinfección es igual si se trata con monodosis, tratamiento corto, tratamiento convencional o profilactico. Durante el período de tratamiento con profilaxis la paciente permanece libre de enfermedad.

RECUERDE QUE:

*       Las ITU son procesos frecuentes, especialmente en las mujeres sexualmente activas.

*       No debe subestimar una ITU. Una infección tratada inadecuadamente puede llegar a ser un proceso de repetición muy incómodo desde el punto de vista médico, familiar y social.

*      No efectúe tratamientos sin consultar a su urólogo. Esto solo contribuirá a crear resistencias bacterianas, hará la infección más difícil de tratar y sus recidivas más frecuentes.

 


 

Dra. Karina Corti

Médica Cirujana M.P. 29166

Ginecología: Hospital Córdoba

Obstetricia: Hospital Materno Neonatal

 

Para consultas o ampliación de información escribí a karinacorti@hotmail.com