Prolapso genital
Qué es un prolapso? Se
define prolapso al descenso o
desplazamiento hacia la vulva y a través de las paredes de la
vagina de la vejiga, recto, útero o todos ellos en conjunto.
Deben ser considerados como unas hernias muy particulares, dado que,
independientemente de la incomodidad de la situación, suelen por lo
general llevar añadidos condicionamientos del sistema urológico
(micción) y digestivo (incontinencia anal).
Es frecuente?
Las formas
más graves se dan en un 5-10% de las
mujeres, si bien formas menores se dan en más del 70% de mujeres que han
tenido partos normales. Así pues, los partos tienen un papel
preponderante, aunque no exclusivo en su etiología.
Por qué se
produce? La patología generada en el suelo pélvico proviene de
aumentos de presión y peso de los órganos
abdominales, favorecido por situaciones especiales, que
básicamente serían los siguientes:
obstétricos: posiblemente el parto
vaginal es el factor más importante de todos. La distensión perineal
puede producir tanto lesiones directas en músculo como lesiones por
denervación por distensión del plexo sacro.
El mayor
grado de lesión parece vincularse con
multiparidad, es decir cuatro partos o más (por efecto
acumulativo), empleo de fórceps, laceraciones perineales de tercer grado
y peso alto de los productos de la gestación.
constitucionales: determinadas patologías se han relacionado con un
tejido conectivo anormal.
tróficos (déficit
hormonal, perjudicando los procesos de reparación del tejido
conectivo: menopausia)
obesidad
aumento de
presión abdominal (fajas, tosedoras crónicas, estreñimiento,
tabaquismo...)
cirugía
genital y pélvica previa (histerectomía....)
Como se
manifiesta? La paciente consulta habitualmente por la
sensación, constante u ocasional, de
un cuerpo extraño o peso en
genitales externos, que suele incrementarse con la tos, bipedestación,
maniobras de Valsalva, etc. Por lo demás son generalmente asintomáticos.
En el
prolapso uterino puede asociarse:
Sangrados
escasos por el roce de la mucosa prolapsada.
Sensación
de peso en hipogastrio.
Lumbalgias.
Incontinencia urinaria:
La
tendencia de la incontinencia urinaria es de hasta un 45 % en este grupo
de mujeres, pero es muy importante no confundir la situación de prolapso
con la incontinencia urinaria: una mujer puede tener prolapso y ser
continente, o una mujer puede ser incontinente sin prolapso alguno.
Otros síntomas urinarios: Urgencia miccional, polaquiuria e infecciones
frecuentes.
Molestias
defecatorias
Como es obvio, empeoran las relaciones sexuales de la mujer, al sentir
una desfiguración desagradable de su anatomía.
Qué tratamiento se puede hacer? El tratamiento está basado en la
cirugía, aunque siempre debe llevar
un soporte terapéutico basado en:
- Rehabilitación: los procedimientos rehabilitadores, como los
ejercicios de Kegel, se dirigen hacia la musculatura del suelo pélvico.
- Estrógenos locales.
- Pesario: solo si hay contraindicación quirúrgica de la paciente o no
deseo quirúrgico.
- Cirugía: la cirugía la plantearemos casi siempre vía vaginal,
excepto en contadas ocasiones donde el abordaje será abdominal (por
patología neoplásica, presencia de masa anexial); en estos casos, para
solucionar el prolapso, suele aplicarse una malla de material sintético
desde la vagina al sacro.
El resto de las situaciones lo abordaremos vía vaginal, con cirugía
específica para cada situación.
Se puede prevenir? Sí, todo se puede
prevenir, los prolapsos se pueden evitar siguiendo estos pequeños
consejos:
Evitar la
obesidad, sobre todo en la postmenopausia.
Control de
la tos crónica.
Uso de
faja en obesas
Evitar
partos traumáticos y prolongados.
Prodigar
episiotomías profilácticas.
Rehabilitación de la musculatura perineal tras el parto.
Estrogenoterapia en la postmenopausia (todavía en discusión).